La vendimia es, sin duda, uno de los momentos más esperados y cruciales en el ciclo de la vid, el punto culminante de un año de paciencia y dedicación en nuestros viñedos de Castelo de Medina.
Con el final del verano asomando, estamos inmersos en la recta final de la vendimia 2024, la pre vendimia y el final de la maduración, un período que, hasta ahora, nos está regalando resultados muy optimistas.
Las condiciones climáticas han sido buenas aliadas, a pesar de la ola de calor que tuvo lugar al final de la primavera, permitiendo una maduración lenta y constante de la uva. Temperaturas suaves durante el día y noches frescas han propiciado una excelente evolución de los azúcares y los compuestos aromáticos, prometiendo vinos con una expresión frutal vibrante y una complejidad aromática muy interesante. Además, la edad de nuestros viñedos hace que sean resistentes a ciertos ataques y enfermedades.
El equilibrio perfecto entre clima y cuidado define una añada única.
El meticuloso trabajo que se extiende durante todo el año, ahora se refleja en la calidad de la uva que llega a nuestra bodega. Desde la poda invernal hasta el control exhaustivo del viñedo en primavera y verano, cada decisión ha sido tomada con el objetivo de maximizar el potencial de nuestras variedades.
Este final del ciclo de la vid, antes de la recolección, es un periodo en el que observamos el estado sanitario de las plantas y el punto óptimo de madurez de nuestros viñedos. Es un equilibrio entre la paciencia y la acción, esperando el momento preciso para vendimiar y asegurar que cada racimo exprese lo mejor de nuestro terroir en Rueda.
Gracias al esfuerzo de nuestro equipo y a la benevolencia del clima, este año promete vinos blancos llenos de frescura, intensidad aromática y una personalidad inconfundible, dignos de la tradición y el buen hacer de Castelo de Medina.
¡Pronto los descubriremos!